sábado, 16 de agosto de 2008

El asombro de la Vicepresidente De la Vega

La Vicepresidenta del Gobierno, Mª Teresa Fernández de la Vega, al visitar hoy en San Salvador un polígono industrial donde miles de jóvenes procedentes de las “maras” -las pandillas más violentas y que tantos crímenes cometen-, reciben formación y posteriormente fundan sus propias empresas, no ha podido evitar el asombro que le ha causado.
El proyecto que es obra de un sacerdote salesiano, el padre Pepe Moratalla, se encuentra situado en el polígono industrial “Don Bosco” y, comenzó a levantarse en año 1985 como una apuesta por la educación y trabajo en la solidaridad, dando respuesta a los problemas de desempleo, educación y rehabilitación de jóvenes vinculados por la droga.
La Iglesia siempre está presente en todas las necesidades, -siempre que ocurre una tragedia sabemos que es la primera en acudir- y, son cientos de miles de personas, que entregan su vida día a día, en el servicio a los enfermos, a la educación de los niños, a los sin familia, a los sin techo, a la mujer maltratada, a quién cayó en la prostitución o en la droga, a los ancianos…Y otros cientos de miles, en los países más pobres, se juegan la vida por los desheredados de la tierra.

Que tome nota la sra. De la Vega que “ese que tanto cacarea contra la Iglesia católica puede estar seguro que si un día cayera enfermo contagioso, -Dios no lo quiera-, no tendría a su lado a sus amigos de progresía de salón, sino a la Iglesia católica, a la que tanto escupen y zarandean.”

Elena Baeza
Málaga

No piden venganza, sino justicia

Con la puesta en libertad el etarra José Ignacio de Juana Chaos, se hace comprensible la indignación de las víctimas, que no piden venganza, sino justicia.

Éste, de Juana, no es, por desgracia, un caso aislado. Algo falla en un Estado de Derecho que concede privilegios a terroristas que niega a la mayoría de presos comunes, o donde miles de personas se ven obligadas a abandonar su casa y su región ante las continuas amenazas del mundo filoterrorista. Tampoco es de recibo que se permita la utilización de Administraciones Públicas, como sucede con algunos Ayuntamientos, al servicio de los intereses del terrorismo. La justicia es un pilar básico de la convivencia social, y debe asentarse sobre unos principios sólidos. La reinserción social es un objetivo al que no puede renunciar un Estado democrático, pero, igualmente, y sin ningún complejo, debe caer todo el peso de la ley sobre aquellos que muestran el más absoluto desprecio a la vida y a la libertad de los demás y, contrariamente, no muestran el mínimo arrepentimiento.


Suso do Madrid
SP das Viñas

No sea una mera promesa

Finalmente tuvo lugar la esperada entrevista entre el Presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Antonio María Rouco y el presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero.

Y es que la Constitución Española y los vigentes Acuerdos con la Santa Sede son un marco insuperable para este diálogo, con el que la Iglesia, una vez más, recuerda su apuesta por promover el respeto a la legítima autoridad del Estado, al mismo tiempo en que no ceja en lo específico de su naturaleza y de su misión: anunciar y celebrar la fe y las consecuencias morales que de ella se derivan en plena libertad religiosa teórica y práctica. Aunque el Presidente del gobierno ha tardado demasiado tiempo en recibir al presidente de la Conferencia Episcopal aún es hora de que la colaboración ofrecida a la Iglesia no sea una mera promesa nacida de una elocuencia que se sabe adaptar a las circunstancias, sino expresión de una concepción de la responsabilidad pública de gobierno que busca el bien común de todos los ciudadanos. Por lo que he leído y escuchado en los últimos tiempos tengo la impresión que la Iglesia no quiere privilegios, sólo el ejercicio real de colaboración mutua con el gobierno para el progreso de toda la sociedad.


Enric Barrull Casals

Repensar la familia

La consecuencia última de la ausencia del padre en la familia se manifiesta en el aumento de la violencia y no es una afirmación gratuita. Desgraciadamente, de día en día aumentan el número de familias monoparentales en las que es el padre el que falta.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? El problema de la ausencia del padre está íntimamente ligado a otro problema más general: el de la desmembración de la familia constituida por un padre y una madre con hijos. "La familia se rompe, en efecto, sobre todo bajo la presión de la pareja actual en la que los individuos, en cuanto tales, no buscan más que su beneficio a través del otro. Se rompe también porque, muy a menudo, omite su papel educativo".

La crisis de la familia se manifiesta en el descenso de matrimonios y la extensión de las uniones de hecho, la baja fecundidad, la multiplicación de divorcios. Pero tiene una causa más profunda: el problema está en las representaciones sociales de la familia, en la concepción que tenemos de ella.

Para revalorizar la figura del padre, cuasi imprescindible para una buena educación de los adolescentes, se debería recuperar el sentido de la familia. Se trata de redescubrir qué significa la experiencia del parentesco y la diferencia de generaciones. Ha de afirmarse que padre y madre son necesarios, que ninguno es más que el otro, que ninguno de ellos es sustituible o canjeable por el otro. Es imprescindible repensar la familia


Jesús Domingo Martínez

Ningún gobierno democrático puede discriminar

CONCAPA denunció que "ningún gobierno democrático puede discriminar a las familias imponiendo la obligatoriedad de que sus hijos cursen estudios en una escuela gubernamental, sostenida con fondos públicos o de titularidad privada. Tampoco puede obligar a que los alumnos asistan a una escuela mixta o diferenciada por sexos, ni imponer una enseñanza laica o fundada en valores religiosos si no es de conformidad con la voluntad de los padres" (art. 9 de la Declaración de Zaragoza por la Educación 2008). Como padre estoy totalmente de acuerdo con esta declaración.


Valentín Abelenda Carrillo
SALT (Girona)

¿Ley de plazos?

Ante la posible "progresista" ley del aborto de plazos pienso que es conveniente recordar que el embrión es "un ser humano distinto a la madre con su propia identidad genética" independientemente del tiempo que lleve en el seno de su madre. Sobran argumentos y evidencias que así lo demuestran.

La primera evidencia nos la trae la medicina. Todos los avances científicos demuestran, cada vez con mayor exactitud, que, desde la fusión de las dos células, el embrión humano posee características estructurales y funcionales que lo configuran como un auténtico ser humano distinto a la madre, con su propia identidad genética, su metabolismo, por lo que no puede ser considerado como parte del cuerpo de la madre y ésta no tiene derecho a matar a otra persona, ni podemos hablar de una patología que tratar. Hablamos de un ser humano, no de un virus ni una bacteria. ¿O no?


Jesús D Mez Madrid

Sólo la fe en Dios puede vencer el nihilismo imperante

Hace unos días el Papa hizo unas reflexiones sobre la diferencia que existe entre el miedo humano y el temor a Dios. Así aseguró que "sólo la fe en Dios puede vencer el miedo existencial y la angustia que nace de una cierta cultura impregnada de un nihilismo teórico y práctico". Afirmó también que el miedo es una dimensión natural de la vida, que desde niños experimentamos esas formas de miedo que después se revelan imaginarias y desaparecen.

"Hay, ahora especialmente, continuaba diciendo el Papa, una forma de miedo más profunda, de tipo existencial, que cae a veces en la angustia y que nace de un sentido vacío de la existencia, ligado a una cierta cultura impregnada del difundido nihilismo teórico y práctico", añadiendo que ante el amplio y diferente panorama de miedos humanos, "la Palabra de Dios es clara: quien 'teme' a Dios no tiene miedo, ya que el temor de Dios coincide con la fe en El".

"Quien teme a Dios está tranquilo, incluso en medio de la tempestad. El creyente no se asusta ante nada porque sabe que está en las manos de Dios, sabe que el mal y la irracionalidad no tienen la última palabra. El único Señor del mundo y de la vida es Cristo", afirmó el Pontífice.

Y es que como siempre se ha afirmado entre los católicos: "no temer a Dios" equivale "a ponerse en su puesto, a sentirse dueños del bien y del mal, de la vida y de la muerte" "que estén tristes los que no se saben hijos de Dios" escribía un autor espiritual contemporáneo.

Jesús Domingo Martínez
Girona